Un gran gol a la vida y encontrar una salida

El escritor Argentino Rodolfo Braceli sostiene en uno de sus escritos “-Millones de veces oímos decir que el fútbol se parece a la vida. A veces dan ganas de decir que es la vida la que se parece al fútbol”. El lunes 03 de Abril a eso de las 10:30 de la mañana esta frase tomó mas sentido que nunca en plena cancha de Baby Futbol de la Cárcel de Linares, con una motivación que trascendía lo formal y tomaba ribetes sociales el Club Deportes Linares se disponía a volver a jugar contra los reos luego de 4 años de lejanía y ostracismo.  eran alrededor de 70 personas que tomaban palco para presenciar lo que sería una mañana diferente en un espacio donde no existe ni tiempo ni días ni claros.

La frase de Braceli tomó mas fuerza que nunca en pleno campo de juego, la vida era una constante en ese rectangulo; gritos, caídas, idas y vueltas, fricción pero con destellos de sutileza en cada toque al compañero, pero lo mas simbólico en todo ese contexto es que en lugar donde las libertades no existen cada futbolista local hacia de su toque  velocidad y destreza un sentido de libertad invaluable. Todo esto les valió llevarse el primer tiempo al bolsillo por 6 – 2.

El entretiempo sirvió para que los reos de buena conducta presentes soltaran carcajadas con los ganadores, que a esa hora del día eran próceres deportivos de toda la comunidad penitenciaria. La gente del histórico “Depo” miraba con recelo todo lo que sucedía en la cancha. Arengas como -“Dale Chancho, wena Lucho , vamos weon” eran permanente sonido en la hinchada local. El segundo tiempo sería un bis de toda la comparsa armada en la cárcel. Debo reconocer a juicio personal que el 9 de los Locales tenía todo el talento, barrio y serenidad de un jugador profesional, en una conversación privada don Luis Basoalto, reo oriundo de Colbún. Me reconocía que su juego era un toque de admiración a Diego Vallejos, el mismo delantero conocido como el expreso de Machicura que tantos abrazos goles y amores generó para Deportes Linares en ultimo recuerdo dulce almacenado del club.

Al final del partido el marcador sería el fiel reflejo de la lucha constante que tiene toda esta comunidad por ganarle a su cotidianidad y a su pasado: 9 a 3 registró el marcador que a esa altura poco importaba. El fútbol unió realidades diametralmente opuestas pero que cada una de ellas tenia una similitud monstruosa si miramos de forma mas fina; Los reos querían romper su realidad demostrando en la cancha que pueden jugar y ganarle a la vida. Mientras que los jugadores Deportes Linares quieren romper su realidad de fútbol amateur para volver al sitial que siempre a merecido: el Profesionalismo. Todos buscan romper sus cadenas que hoy los oprimen. El Fútbol forjo un vinculo indisoluble y eso se vio reflejado al final del partido; Regalos, camaradería pero por sobretodo el compromiso de volverse a encontrar, ya sea en una cancha, en un entrenamiento o cuando le metan un gol a la vida y encuentren una salida.

 

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