Transelec despliega plan de ayuda para comunidades del Maule ante contingencia por Covid-19

Cajas de alimentos, mascarillas y alcohol gel, son los elementos de ayuda que Transelec está distribuyendo en la Región del Maule en el marco del plan de ayuda a comunidades vecinas que presentan necesidades más urgentes por la crisis por COVID-19.

Esto corresponde a la primera etapa del plan que la compañía de transmisión eléctrica desplegado entre las regiones de Antofagasta y Los Lagos, y que en El Maule significará llegar a tres clubes de adultos mayores y dos juntas de vecinos de Rincón de Pataguas (Colbún) e Itahue (Molina) con 150 cajas y alrededor de 200 mascarillas. A nivel nacional se alcanzará a 2.000 familias con que la compañía trabaja y colabora habitualmente.

Debido a la crisis sanitaria que enfrentamos hoy no podemos continuar físicamente con ese trabajo, pero a partir de la emergencia hemos rediseñado completamente nuestro plan de inversión social e incrementamos en un 70% los recursos totales respecto del año anterior, porque situaciones excepcionales requieren medidas excepcionales”, seña David Noe, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la compañía.

En la misma línea Héctor Soto, gerente de la Zona Centro Sur de Transelec, contó que “teníamos contemplado seguir apoyando proyectos de inversión social, pero la situación este año es distinta”. Además, agradeció el recibimiento de los vecinos, especialmente “en estos sectores rurales donde hay muchos jefes de hogar con trabajo de temporada y adultos mayores solos que en este momento requieren esta ayuda, ha sido muy satisfactorio ver el afecto que nos muestran”.

Una vez que sea posible y seguro volver a los territorios se implementará una segunda etapa, con objetivos de mediano y largo plazo, de reactivación económica y mejoras de infraestructura sanitaria en 17 escuelas públicas que son parte de Ideas con Energía, programa educativo de Transelec.

Así, ante esta nueva contingencia, Transelec busca mantenerse cerca de sus comunidades vecinas, reorientando el relacionamiento comunitario y sus recursos, y generando nuevos financiamientos para líneas especiales de trabajo que ayuden a mitigar los efectos de la crisis.