PREVENCIÓN DE RIESGOS ANTE TORNADOS

Ante el reciente evento de tornado en la ciudad de Los Ángeles, los ciudadanos chilenos nos preguntamos si estamos frente a otro desastre natural casi impredecible e inevitable y que, después de la experiencia en la región del Bío Bío –aunque no es la primera vez en Chile-, queda de manifiesto que se deben tomar una serie de medidas. Para ello, el Académico de la Escuela de Prevención de Riesgos y Medio Ambiente de la UTEM, magíster en tratamiento de aguas y medio ambiente, Felipe Meza, presenta una serie de consejos para la comunidad para el antes y después de una tromba o tornado.

Antes:

– Atento a la información meteorológica que indique inestabilidad, probabilidad de tormentas eléctricas y granizos.

– Es hora ya, frente a los eventos asociados al cambio climático, que consideremos como estándar, que ningún árbol supere la altura del tendido eléctrico. Es menos el impacto de caída de un árbol que caída de éstos más arrastre de cables energizados. Muchos cables caen al suelo producto del desplome de los árboles.

– Además, para no condicionar la altura de nuestra flora, es importante que se invierta en soterrar el tendido eléctrico. Los nuevos proyectos habitacionales deben considerar cableado subterráneo.

– Revisar constantemente estado de techumbres de su hogar. Con vientos de esta magnitud, estructuras livianas mal ancladas son guillotinas y cada masa, con la altura, aumenta su peso por efecto de la aceleración de gravedad (9,8 m/s2).

– En faenas constructivas, tener en consideración que trabajadores pueden estar situados en lozas en altura expuestas al paso del viento. Además, operadores de grúas plumas podrían estar en su puesto de trabajo justo en el instante de la emergencia. No olvidarlos.  La capacitación y medidas de ingeniería son claves.

– Los ciudadanos deben preocuparse íntegramente de los aspectos asociados al ordenamiento territorial. Tornados de esta índole, si pasan por zonas rurales, donde viviendas pueden ser precarias, las consecuencias podrían ser distintas. Los departamentos de gestión de riesgos de desastres de cada municipio deben preocuparse de viviendas vulnerables en esta variable.

– Nunca ubicarse cercano a transformadores eléctricos. Éstos, con vientos algo mayores, ya comienzan a explotar.

– Los departamentos de aseo y ornato de municipios deben verificar las áreas disponibles para cada árbol. Los árboles se caen producto de la infinidad de servicios que pasan por al lado de éstos, dejando cada vez menos espacio para que las raíces tomen fuerza (área de sujeción)

Durante el evento de tornado:

– Las zonas más seguras son sectores bajos y libres de techumbre liviana. Un baño podría resultar ser una zona segura. Mientras más cerca al centro de una casa, más seguro. Zonas cercanas al perímetro de la casa, pierden seguridad por tener materiales más livianos (menos estructurales).

– Como norma, si se encuentra al aire libre, debe estar alejado de zonas con publicidad rutera, carteles, estructuras ligeras, etc. Un galpón no es una zona segura. Si el viento convectivo (embudo) se acerca a usted, manténgase en el suelo cubito abdominal. No de lado. Mientras más área de su cuerpo este en el suelo, más resistencia al paso del viento.

Es crucial que en Chile estandaricemos la forma de actuar ante una emergencia. En EEUU ya hace años aplican la metodología basada en el Sistema de Comando de Incidentes, una estructura clara, con roles y objetivos, para responder eficientemente ante una situación determinada. Lamentablemente en nuestro país hay muy personas capacitadas bajo este estándar.

Chile no cuenta con norma estructural para este tipo de eventos. USA y México si las tienen, por la frecuencia de ocurrencia de ellos y por el conocimiento científico que ya cuentan (data). En nuestro país, tenemos la Norma Chilena 432, del año 2010, que considera las cargas de viento en el diseño estructural de edificios.